Historia de la Wusa y la Maegu

¡La mariposa que desata tormentas!
El Hwadam, predilecto del rey, solicitó una audiencia ante su real majestad.
"El final del próximo mes traerá un día ausente en los calendarios tanto del sol como de la luna. El legendario día en que el Emperador de los Cielos y el Rey del Inframundo duermen. Un acontecimiento milenario en un año bisiesto, donde ni el sol ni la luna iluminarán el firmamento. En ese día, deberemos purgar estas tierras de todas sus impurezas." - Año Bagdahl 3973, 25.º del rey Yeongjong, 16.º día de la 2.ª luna.
Un maestro del Do de la Escuela Wudo preguntó al Hwadam:
Tras un breve instante de silencio, el Hwadam respondió:
Un día de primavera, con los ciruelos en flor, el Hwadam impartió sus enseñanzas a las gemelas.
Al alcanzar la iluminación, la hermana menor, Hyeon, descubrió que el Do (道) era como el invierno puro y el agua en calma. Mientras tanto, la hermana mayor, Eun, permanecía distraída, incapaz de avanzar más en sus estudios. Un día de verano, con las orquídeas floreciendo tímidamente, un conocido del Hwadam, también maestro del Do, se dirigió a la gemela menor y exclamó con gran asombro:
Luego, clavando la mirada en la gemela mayor, añadió con profunda admiración:
Al oír esto, la hermana mayor se levantó de golpe y gritó:
El Hwadam intervino de inmediato para apaciguar a su indignado invitado.
Un día de otoño, con los crisantemos desparramados por los intensos aguaceros, un maestro del Do buscó con urgencia una audiencia con el Hwadam.
El Hwadam ahuyentó de un soplido a una mariposa tigre posada en el hombro del maestro.
El maestro del Do sacudió la cabeza.
Mientras la hermana mayor se marchaba, Hyeon le dedicó estas últimas palabras:
"El sendero del Do (道) no admite más que un único camino"
Sin embargo, este mensaje, al serle relatado, no caló en los oídos del Hwadam. Un día de invierno, con la nieve acumulada sobre los bosques de bambú, el sabio Yuldo, Gildong, se lamentaba preocupado por la gemela mayor Eun:
Eun, acariciando con dulzura al espíritu del zorro, dibujó una mariposa en el campo cubierto de nieve con su amuleto de pétalos.
"Si me preocupara el precio que tendré que pagar en mi otra vida, jamás habría puesto un pie en la Escuela Jwado. Porque este es el sendero del Do (道) que se extiende ante mí. (Yo soy Maegu)"