Historia del Sabio

El último de los antiguos
"Condenados"
Esa fue la conclusión a la que llegó en el instante en que lo presenció. En una noche donde la lúgubre oscuridad devoraba cada rastro de la luz de las estrellas, una misteriosa estrella roja, nunca antes vista, destellaba en solitario dentro de la constelación de la Piedra de Sellado, en la región norte del cielo.
Rux Maha Dehkia.
Apodado el «Excéntrico de la Torre de Marfil» por sus extravagantes ideas, se presentó ante las masas por primera vez. En un abrir y cerrar de ojos, una multitud se congregó ante él mientras revelaba la existencia de los invasores a los que había estudiado y rastreado durante tanto tiempo.
Así es. Los crueles invasores profetizados en las revelaciones de Margahan ya vienen.
¡Bastarán solo tres días para que reduzcan este glorioso reino a nada más que cenizas!
Sin embargo, ni siquiera la aparición de un misterioso cometa fue suficiente para infundir miedo en las gentes bendecidas por el caudaloso río Agris. Habían sido arrulladas por la ilusión de una abundancia eterna debido al abundante grano que abarrotaba cada almacén y al aroma a vino que acompañaba cada comida, a pesar de saber bien que ni la vida eterna ni la prosperidad infinita existían en este mundo. Se habían perdido en su diaria y melosa prosperidad.
Sin embargo, antes de que pudiera continuar con su discurso, fue encarcelado por disidencia. Confinado en la mismísima prisión que él mismo había diseñado (de la cual nadie había escapado jamás), dejó a un lado su pesar por un reino encaminado hacia la ruina. Entonces, en una noche donde solo un fino hilo de luna brillaba a través de los barrotes, se desvaneció sin dejar rastro… a excepción de una carta contenida en un pequeño cubo que dejó atrás.
Cuando el cometa descienda y los invasores traigan la ruina a este mundo…
Cuando los templos se derrumben, la Torre de Marfil arda y vuestras lágrimas de arrepentimiento empapen la tierra agrietada…
Regresaré para salvaros a todos
Y así, exactamente 49 años después, el cometa (con sus invasores a cuestas) cayó sobre el mundo. Los templos se derrumbaron, la Torre de Marfil ardió y la tierra se abrió en dos. Mientras el pueblo derramaba lágrimas de arrepentimiento, buscaron con la mirada su regreso. Y sin embargo, él no acudió a salvarlos.
"Carthuo Fenhaus Atoraxxion: El día final se acerca"
◈ El que regresó
"¿Quién soy?"
Me preguntaron mi nombre, pero no pude dar una respuesta. Fue en ese instante cuando me di cuenta de que solo mis recuerdos me conectaban con mi pasado, mi presente e incluso mi futuro.
Los recuerdos que he recuperado han borrado a mi ser del presente.
Los recuerdos que formaré borrarán a mi ser del futuro.
Y sin embargo, entre el destello de unos recuerdos dispersos, acuden a mi mente vagas reminiscencias.
Año Kabuaniano 286
En un día de primavera especialmente radiante y soleado, me hallaba en lo alto de un estrado. Mi intelecto asombraba a un sinfín de miradas juveniles que se habían congregado ante mí.
Luego… luego, un cielo completamente negro. Vientos de ceniza. Gritos cargados de sangre. Los ojos de toda criatura viviente en el mundo se tiñeron de rojo, pero mis ojos no tardaron en recuperar su brillo dorado.
Y me encontré a mí mismo con una juventud que parecía eterna.
Año Kabuaniano 381
En un día de verano donde hasta la más mínima brisa se sentía como un tesoro, las flores en el reino de Edana aún estaban lejos de marchitarse. Mientras mi cuerpo (apto para liderar a toda una civilización) seguía siendo joven y espléndido, mi mente se desmoronaba gradualmente.
Entonces, el ser de ojos ensangrentados que habitaba en mi cabeza se despidió de mí, y mi cuerpo dio lentamente la bienvenida a la muerte. Tras un período de tiempo indeterminado, me encontraba leyendo plácidamente en la biblioteca de una torre de marfil.
De repente, a mi izquierda, un espejo de bronce reflejó su luz sobre mí. Y luego… el sonido de una respiración cada vez más agitada y un corazón desbocado, como un caballo espantado por un oso.
Año Kabuaniano 237
En un día de otoño donde las hojas secas crujían bajo las pisadas de los transeúntes, yo aún seguía con vida. Sin embargo, pronto no me quedaría más opción que prometerle al mundo que regresaría una vez más.
Y de este modo, el imparable e inmenso fluir del tiempo siguió su curso.
Año Elioniano 286
En un lugar envuelto por un invierno eterno, yo aún seguía con vida, y continuaría viviendo. El pasado no es la causa del futuro, y el futuro no es el resultado del pasado. Solo yo podía decidir mi destino y escribir el desenlace final.
Mi luz atravesará la oscuridad eterna.
Y ahora, responderé a la pregunta del mundo.
"Mi nombre es Rux Maha Dehkia, y…"